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domingo, 21 de noviembre de 2010

Conceptos de Inversión en Renta Fija: Guía para entender los Bonos


- Los bonos son instrumentos complejos, pero entender sus conceptos básicos puede ayudarle muchísimo.
 
- Los bonos desempeñan papeles clave en las carteras diversificadas: generan ingresos, estabilizan las carteras y constituyen una posible fuente de rentabilidad total.

- La combinación de bonos y acciones puede crear un equilibrio más efectivo entre el riesgo y la rentabilidad de su cartera.

Desmitificar la Inversión en Renta Fija

Los bonos son una parte esencial de las carteras bien diversificadas, pero pueden adoptar numerosas formas y no son fáciles de entender. Esta guía podrá ayudarle a comprender los fundamentals de los bonos y de la inversión en renta fija.

¿Qué es un bono?
Empecemos por los conceptos básicos. Un bono es un título de inversión que funciona como un préstamo. Cuando los gobiernos quieren financiar proyectos o las empresas quieren recaudar liquidez para efectuar grandes desembolsos de capital como, por ejemplo, cuando construyen oficinas nuevas, con frecuencia, piden dinero prestado a los inversores mediante la venta de bonos.

Por lo tanto, cuando adquiere un bono, lo que está haciendo en realidad es prestar dinero al emisor del bono. A cambio, el emisor acepta pagarle los intereses estipulados en una fecha específica, conocida como "fecha de vencimiento".

Tanto los bonos como las acciones están diseñados para atraer el dinero de los inversores, pero ofrecen diferentes beneficios. Los inversores en acciones obtienen un título de propiedad sobre las acciones de la compañía emisora, junto con la posibilidad de participar en sus beneficios. Los inversores en bonos son prestamistas que obtienen unos intereses específicos del emisor. Normalmente, estos intereses se abonan a intervalos periódicos, generando una fuente de "renta fija" periódica.

La forma más habitual de invertir en bonos es a través de un fondo de inversión que reúne el dinero de muchos inversores para adquirir una cartera de bonos que gestiona un asesor profesional. Podría intentar crear usted mismo una cartera pero, probablemente, no tendría acceso a todos los bonos disponibles en el mercado. Además, la compraventa de bonos es cara y su gestión requiere mucho trabajo y experiencia.

Facilitar el entendimiento de los bonos
Los bonos presentan una amplia gama de aspectos y atributos y, cada día, hay más bonos disponibles, a medida que crece el mercado de bonos. Para familiarizarse con los bonos, necesita conocer bastantes aspectos.

Queremos que le resulte más fácil comprender en qué consiste la inversión en renta fija a través de las siguientes actuaciones:

1- Describir las características fundamentales de los bonos.

2- Explicar los beneficios de incluir instrumentos de renta fija en su estrategia de inversión.

3- Ayudarle a adoptar decisiones bien fundadas en relación con la renta fija.

Al final agregué un glosario donde encontrará la explicación de términos y conceptos específicos.

1- Los conceptos básicos de los bonos

No todos los bonos son iguales (existen muchos tipos distintos a tener en cuenta). Entender el funcionamiento de los bonos puede ayudar a adoptar mejores decisiones sobre sus inversiones en renta fija.

Los bonos devengan intereses a los inversores
Cuando usted adquiere un bono, presta dinero a un emisor a cambio de un tipo de interés específico llamado "tipo de interés nominal".

Por ejemplo, digamos que compra un bono nuevo a su valor nominal de 1.000 USD con un tipo de interés nominal del 5%. Dado que el 5% de 1.000 USD es 50 USD al año, recibirá dicho importe anualmente hasta que el prestatario le devuelva la totalidad de los 1.000 USD en la fecha de vencimiento del bono.

La mayor parte de los bonos devengan intereses dos veces al año y reembolsan el valor nominal total en la fecha de vencimiento. Otros bonos devengan un tipo de interés que se ajusta periódicamente en función de otro tipo de interés (por ejemplo, el tipo de interés preferencial en préstamos de un banco). Algunos bonos no pagan en absoluto intereses de forma periódica. Este es el caso, por ejemplo, de los bonos "cupón cero": los inversores los adquieren con un descuento y reciben el valor nominal total al vencimiento.

El tipo de bono preferido por los inversores depende, con frecuencia, de sus necesidades y objetivos específicos.

Los precios de los bonos y los tipos de interés se mueven en direcciones opuestas
A menudo, los inversores adquieren bonos con la intención de conservarlos hasta su vencimiento. Pero incluso si no tiene la intención de vender un bono, su precio sube y baja constantemente hasta el momento de su reembolso por el valor nominal en la fecha de vencimiento (a menos que el emisor incurra en impago). Hablaremos de este riesgo en la sección "Calidad crediticia".
¿Qué significa que los precios varían constantemente? Si decide vender un bono antes de la fecha de vencimiento del mismo, obtendrá por su venta el precio que fije el mercado. Dicho precio se basa en diversos factores, pero los tipos de interés vigentes son los que ejercen mayor influencia.

Cuando los tipos de interés suben normalmente los precios de los bonos existentes caen porque su tipo de interés nominal no es tan atractivo en comparación con los bonos nuevos que devengan más intereses. Cuando los tipos de interés caen, sucede lo contrario: los precios de los bonos existentes suben porque, en este caso, ofrecen un tipo de interés nominal más elevados que los bonos recién emitidos.

Fecha de vencimiento
Como hemos explicado anteriormente, la fecha de vencimiento de un bono le indica cuándo le devolverá el emisor el principal del mismo, junto con el pago final de intereses.

Por lo general, los bonos se agrupan en tres categorías de vencimiento: a corto plazo (hasta 5 años), a medio plazo (de 5 a 10 años) y a largo plazo (de 10 a 30 años). Los bonos a largo plazo suelen ofrecer una rentabilidad mayor que los bonos a corto plazo, ya que tienen que compensar a los inversores por el riesgo añadido que corren al esperar tantos años a que se les devuelva su dinero.

Rentabilidad
De forma sencilla, podríamos decir que la rentabilidad de un bono es la tasa de rentabilidad que percibe (o los ingresos que el bono le paga), expresada en términos porcentuales.

La rentabilidad se puede plantear de diversas formas. La "rentabilidad actual" de un bono es sencillamente el tipo de interés que paga dividido por su precio actual. La "rentabilidad al vencimiento" indica al inversor cuál debería ser su rentabilidad si conserva el bono hasta el momento de su reembolso en la fecha de vencimiento. En líneas generales, los inversores se informan sobre esta rentabilidad al adquirir un bono.

Las rentabilidades y los precios de los bonos cambian constantemente a medida que fluctúan los tipos de interés del mercado. Cuando los tipos de interés suben, el precio de un bono cae, incrementando su rentabilidad (porque los precios y las rentabilidades se mueven en direcciones opuestas). Cuando los tipos de interés caen, los precios de los bonos suben, provocando un descenso de la rentabilidad. Escoger un determinado bono simplemente por su elevada rentabilidad puede ser una estrategia arriesgada si no se tiene en cuenta la posibilidad de los crecientes tipos de interés. Si decide vender el bono antes de la fecha de vencimiento y los tipos de interés han subido, su precio podría bajar de forma significativa y se podría ver obligado a venderlo a un precio más bajo. Los bonos de alta rentabilidad también presentan un mayor riesgo de crédito, como tendremos ocasión de explicar en la sección "Comprender el papel y los riesgos de los bonos".

Duration (medida de sensibilidad)
¿Cuánto afectan las fluctuaciones de los tipos de interés al precio de los bonos?

Para responder a esta pregunta, los inversores en bonos consultan un cálculo llamado duration. La duration mide la sensibilidad de un bono a las fluctuaciones de los tipos de interés. Esta medida es más precisa cuanto más pequeñas son las fluctuaciones de los tipos y menos precisa cuanto más grandes son. Por lo general, cuanto mayor es la duration, mayor es la variación del precio del bono al fluctuar los tipos de interés.

Los bonos a corto plazo son menos sensibles a las fluctuaciones de los tipos de interés y tienen durations más bajas que los bonos a largo plazo. En el ejemplo que se muestra a continuación, el precio de un bono a tres meses con una duration de 0,25 años sólo aumentará un 0,25% si los tipos de interés caen un 1%. El precio de un bono a 10 años con una duration de 8,25 años se incrementará en un 8,25% y un bono a 30 años con una duration de 17,5 se incrementará en un 17,5%.

Calidad crediticia
Cuando los inversores adquieren bonos, quieren tener alguna garantía de que el emisor efectuará los pagos de los intereses de los bonos y de que le reembolsará el bono a su vencimiento. Siempre existe el riesgo de que el emisor incurra en impago y no efectúe el pago del principal ni de los intereses.

Las agencias de calificación crediticia independientes, como Moody's Investors Service y Standard & Poor's, asesoran acerca de la solvencia de los emisores de bonos y de las probabilidades de que incurran en impago.

En función de dicha valoración, asignan a cada bono una calificación crediticia. Los bonos con calificaciones crediticias inferiores son más arriesgados (suelen verse obligados a ofrecer una mayor rentabilidad para atraer a los inversores). Sucede lo contrario con los emisores de alta calidad.

Estudie con detenimiento el equilibrio entre riesgo y rentabilidad a la hora de invertir en bonos. Los bonos con una calificación crediticia más baja están asociados a un mayor riesgo y a una rentabilidad potencialmente más elevada, mientras que los bonos de alta calidad, en líneas generales, suponen una rentabilidad y un riesgo menores.

Tipos de bonos

Bonos soberanos y bonos del Tesoro
Bonos emitidos directamente por los gobiernos que normalmente cuentan con calificaciones crediticias elevadas. En líneas generales, los bonos del Tesoro de países desarrollados están garantizados por el país emisor.

Bonos corporativos
Bonos emitidos por empresas para contribuir a la financiación de sus negocios. Estos bonos suelen tener mayor riesgo que los bonos del Tesoro y, por ello, en líneas generales, ofrecen un rendimiento más elevado. Dado que su salud financiera puede variar muchísimo, ofrecen una amplia gama de rendimientos y calificaciones crediticias de calidad.

Los bonos corporativos con una calificación más alta se denominan "bonos de máxima solvencia" (investment-grade), mientras que los bonos corporativos con una calificación más baja se conocen como "bonos de alto rendimiento (high-yield)" o "bonos basura" (non-investment grade).

Bonos de mercados emergentes
Son aquellos bonos emitidos por gobiernos y empresas de economías de mercados emergentes, como Rusia o Brasil. Con frecuencia, estos bonos cuentan con una calificación crediticia más baja y sus precios pueden ser especialmente volátiles debido a la inestabilidad política y económica.

Bonos de titulación
Bonos emitidos por instituciones financieras que están respaldadas por otros títulos o activos en lugar de por la propia institución. Estos bonos cobran los pagos, por ejemplo, de hipotecas, tarjetas de crédito o préstamos para la compra de vehículos. Entonces, agrupan los pagos y se los pasan a los inversores a modo de pago de intereses periódicos. El riesgo que llevan asociado se basa en la posibilidad de que los inversores reciban dichos pagos.

2- Comprender el papel y los riesgos de los bonos

Los bonos hacen más que, simplemente, generar ingresos. Pueden ser un componente flexible y fundamental de una cartera a largo plazo bien equilibrada, pero entrañan riesgos.

Una fuente de ingresos y diversificación Una cartera sólida bien diversificada a largo plazo es clave para que consiga sus objetivos financieros. Los bonos pueden desempeñar un importante papel en su estrategia de inversión a largo plazo.

Los bonos pueden facilitarle una fuente de ingresos estable que, con frecuencia, ofrece más rentabilidad que el interés que podría recibir por unos depósitos bancarios. Las acciones también pueden generar ingresos a través del pago de dividendos, pero los ingresos de los bonos son, por lo general, más estables y elevados.

Si es titular de acciones, la adquisición de bonos le puede ayudar a diversificar, reducir riesgos y estabilizar la rentabilidad de su cartera. Las acciones y los bonos funcionan bien de forma conjunta porque tienden a moverse en direcciones opuestas: cuando las acciones bajan, los bonos suben. Desde 1990, los bonos globales obtienen beneficios en todos los mercados bursátiles bajistas.

Una fuente de ingresos
La rentabilidad total que obtiene de una cartera de bonos procede de dos fuentes: por un lado, de la renta de los bonos y, por otro, de las ganancias o pérdidas generadas en función de la fluctuación de sus precios. Los tipos de interés pueden afectar a estos dos componentes de rentabilidad (en ocasiones, de forma drástica).
 
Muchos inversores creen que los bonos pueden perjudicar el potencial de crecimiento de su cartera de renta variable(acciones). En realidad, la suscripción de bonos puede poner a su alcance gran parte del potencial de rendimiento de las acciones, aunque con menos riesgos que los que conlleva una cartera integrada únicamente por instrumentos de renta variable. Con el paso del tiempo, una cartera formada tanto por bonos como por renta variable le ayudará a rentabilizar su patrimonio a un ritmo constante, con altibajos menos pronunciados.

Los bonos entrañan riesgos
En líneas generales, en lo referente al riesgo y a la rentabilidad, los bonos se encuentran a caballo entre las acciones y el efectivo. Si necesita su dinero a corto plazo, gozará de una mejor posición económica con una inversión que ofrezca una rentabilidad menor, pero que garantice su principal. Pero si dispone de plazo para realizar una inversión a largo plazo, los bonos ofrecen la posibilidad de obtener una rentabilidad mayor que el efectivo y entrañan menos riesgo que las acciones.

Algunos bonos ofrecen una rentabilidad mayor que otros. En general, cuanto mayor es la rentabilidad, mayor es el riesgo asociado al bono. A continuación, le mostramos los riesgos que ha de tener en cuenta a la hora de invertir:

- Riego de impago
Si el emisor de los bonos incumple un pago o no puede reembolsar el valor nominal del bono, no recuperará todo su dinero. Los impagos son muy raros, pero ocurren. Las calificaciones crediticias pueden ayudarle a valorar la probabilidad de que un emisor incurra en impago. El riesgo de impago en bonos del Tesoro o en bonos con una calificación AAA es muy bajo, mientras que el riesgo es mayor en bonos de alto rendimiento y en bonos de mercados emergentes.

- Riesgo de tipo de interés

Si invierte en un bono y lo conserva hasta su vencimiento, recuperará el importe total del bono junto con los correspondientes intereses (siempre y cuando el emisor no incurra en impago). Sin embargo, si desea vender el bono antes de su vencimiento, tendrá que venderlo al precio que fije el mercado, que depende en gran medida de las variaciones que hayan sufrido los tipos de interés hasta ese momento Si los tipos de interés han bajado, sus bonos tendrán mayor valor. Pero si los tipos de interés han subido, sus bonos valdrán menos.

- Riesgo inflacionista
Una rentabilidad del 5% puede parecer algo estupendo cuando la inflación se sitúa en un 2%, pero ¿qué sucede si la inflación se dispara a un 6%? Si su inversión no se mantiene al nivel de la inflación, ésta puede reducir el valor de su cartera y disminuir su poder adquisitivo.

3- La importancia de una gestión profesional

Comprender el funcionamiento de los bonos es una cosa, pero crear una sólida cartera con ellos es otra muy distinta.

Las ventajas de una cartera diversificada y bien gestionada
Al margen de lo seguro que se sienta con la inversión en renta fija, no le aconsejo que adquiera bonos individuales. En mi opinión, es mejor que invierta en carteras de bonos diversificadas que reducen el riesgo (si un bono obtiene un rendimiento inferior o incurre en impago, los demás pueden ayudar a recuperarse del golpe).

El que usted cree su propia cartera de bonos diversificada constituye un reto dado el tamaño y la complejidad del mercado de bonos: es un trabajo a jornada completa que requiere recursos y conocimientos técnicos. Por eso le recomendamos que deje su gestión en manos de profesionales con experiencia.

Conseguir que los bonos generen ingresos
Los gestores profesionales cuentan con las herramientas necesarias para gestionar las carteras de bonos. Además de las herramientas de que disponen en los ámbitos de investigación, tecnología, proceso de inversión y control de riesgo, la experiencia acumulada durante años les ayuda a identificar oportunidades y a evitar riesgos potenciales.

Ahí es donde entramos los asesores financieros en juego. Contamos con la experiencia y pericia necesarias para dar sentido al mundo de la renta fija y utilizamos dichos conocimientos para diseñar carteras que satisfagan sus objetivos de inversión.

Seleccionar los bonos adecuados ¿Sus inversiones han superado el rendimiento del mercado? Para responder a esta pregunta, los inversores suelen comparar su rentabilidad con los índices de mercado o de referencia que figuran en la siguiente página. Sin embargo, el mercado de los bonos es inmenso y los bonos de los índices de referencia pueden diferir bastante de los bonos de su propia cartera.

A mi opinión es más adecuado valorar los bonos por el papel que usted quiere que desempeñen: estabilizar la cartera, generar ingresos o impulsar su rentabilidad total. Un asesor financiero podrá ayudarle a valorar el éxito de sus inversiones.

Glosario

Gestión activa
Un enfoque de inversión que pretende superar el rendimiento del mercado aplicando un criterio independiente y bien fundado a la selección de bonos y a la estructuración de carteras. En contraposición a lo anterior, nos encontramos con la gestión pasiva o "indización" en la que el gestor pretende replicar la rentabilidad de un determinado sector de mercado.

Distribución de activos
La combinación general de acciones, bonos, equivalente en efectivo y otros activos. La distribución de activos se debería basar en necesidades de inversión y objetivos a largo plazo.

Rentabilidad actual
La rentabilidad que se calcula tomando el tipo de interés nominal devengado por un bono y dividiéndolo por el precio del bono en ese momento.

Diversificación
Invertir en más de un tipo de activos para reducir el riesgo. A medida que aumenta la diversificación, se reduce el riesgo del inversor.

Duration (medida de sensibilidad)
Medida estándar de la sensibilidad de un bono a las fluctuaciones de los tipos de interés, expresada en años.

Rentabilidad total
Lo que gana por invertir en un bono tanto a partir de los intereses devengados, como a partir de las pérdidas o ganancias generadas por sus fluctuaciones de precio.

Volatilidad
Una medida habitual para calcular el riesgo de una inversión expresada en función de la fluctuación de una inversión durante un determinado periodo de tiempo. Cuanto mayor es el rango, mayor es la volatilidad.

Rendimiento al vencimiento
El rendimiento al vencimiento (RAV) indica al inversor cuál debería ser su rentabilidad anualizada si conserva el bono hasta la fecha de vencimiento. Al calcularla, el titular del bono tiene en cuenta la diferencia existente entre el precio desembolsado por un bono y su valor nominal.

NOTA
La inversión en renta fija entraña riesgos, incluida la posibilidad de pérdida del principal. La diversificación no garantiza un beneficio ni la protección frente a las pérdidas. No existe garantía alguna de que cualesquiera previsiones u opiniones que se incluyen en este material vayan a cumplirse. La información no debería interpretarse como un asesoramiento en materia de inversión.

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